Un día en mi vida que yo no me olividaré nunca es el día de yo fui a paracaidismo de adentro. Yo tenía quince años y mi hermana tenía trece años. Fuimos por que la escula de kárate de mi hermana estaba yendo. Cuando nosotros llegamos los trabajadores nos dieron el equipo a nosotros. Nosotros tuvimos que esperar por nuestra toca. Nosotros nos sentamos en el banco. El tubo del viento empezó y el instructor estaba en el tubo del viento. Él iba muy alto y aventó muchas veces. Era espectacular. Entonces la persona estaba en la línea fue al tubo del viento. Ella no era muy bueno por que era primer vez para ella. Cuando era mi toca, yo fui en y el viento me tomó y yo volé con el instructor. Yo estaba muy entusiasmada y yo sentía que me caía. Era muy divertido y yo no me olividaré nunca.
Un día en mi vida que yo no me olividaré nunca es el día de yo fui a paracaidismo de adentro. Yo tenía quince años y mi hermana tenía trece años. Fuimos por que la escula de kárate de mi hermana estaba yendo. Cuando nosotros llegamos los trabajadores nos dieron el equipo a nosotros. Nosotros tuvimos que esperar por nuestra toca. Nosotros nos sentamos en el banco. El tubo del viento empezó y el instructor estaba en el tubo del viento. Él iba muy alto y aventó muchas veces. Era espectacular. Entonces la persona estaba en la línea fue al tubo del viento. Ella no era muy bueno por que era primer vez para ella. Cuando era mi toca, yo fui en y el viento me tomó y yo volé con el instructor. Yo estaba muy entusiasmada y yo sentía que me caía. Era muy divertido y yo no me olividaré nunca.